Romance de un ave cantor

¿Por qué lloras? anda dime!
Dime tú ¿por qué has llorado?
Se perdió en la espesura,
mi pajarito cantor,
se me ha escapado, muy lejos,
dejando su jaula de amor.
Dejó su jaula dorada,
abierta quedó la puerta,
pues nunca puse candado,
por éso se me ha escapado,
el ave que aqui vivió.
Y ahora que se perdió,
no sé cómo lo ha pasado.
¿Por qué lloras? anda dime?
Dime tú, ¿por qué has llorado?
Tal vez perdió su memoria,
y donde mí no vendrá,
pues extraviado estará,
intentando recordar
mis caricias y mi lar,
en su jaulita dorada,
y siempre que se escapaba,
a mis brazos regresaba.
¿Por qué lloras? anda dime!
Dime tú, ¿por qué has llorado?
Ave de amor que cantaba
a orillas de mi ventana,
llegó de mares del este,
buscando abrigo y alpiste.
Yo presiento que me encuentre,
con una mirada triste,
pues mi ave se ha alejado,
y no regresa mañana.
Se ha extraviado ave dorada,
si pudiera regresar,
le colmaría de pasión
dándole el corazón.
¿Por qué lloras? anda dime!
Dime tú, ¿por qué has llorado?
Miedo tengo haya perdido,
la estrella de nuestros mares,
le brindaba mis cantares,
mis caricias y mi amor,
pero creo que se ha ido
en pos de otra ilusión.
Lisonjeaba con las reinas,
con periquitas ajenas,
y sabía que en algún vuelo,
lejos se había de quedar...
le decía cuánto dolía
su osadía de escapar,
nunca caso él me hacía
y lejos se fue a parar.
¿Por qué lloras? anda dime!
Dime tú, ¿por qué has llorado?
Nunca pudo distinguir
el amor y lo somero
por eso alzaba su vuelo,
a la menor distracción,
no permitía razón,
cuando algo molestaba,
por más que se lo explicara,
yo no tenía razón.
Pero no vió que seguro,
no perdía libertad,
pues entre perderse y amar
prefería la amistad.
¿Por qué lloras? anda dime!
Dime tú, ¿por qué has llorado?
Pero al ser tan lisonjero,
mi ave cantor se convierte,
en estrella refulgente
que atrae aves de rapiña
y muerto estará sin su niña,
que lo velaba y cuidaba
y ahora triste estará
un día no va a regresar.
Su prisión fue mi mirada,
que un día me dijo así,
"de tus ojos quiero estar,
y sentirme siempre preso,
yo no quiero libertad,
no quiero nada de eso"
No te engañen esplendores,
regalitos ni semillas,
en mi casita de orilla,
disfrutabas de verdad,
cuando mis labios besaban
tu piquito en realidad.
Avecilla de mis sueños,
regresa pronto hacia mí,
pues fuera de mis cuidados,
podrías hasta morir.


Poema
Dylia©Marita

 

Firma

Firma

Regresar índice
5/05
dy©designs