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Surgió mi voz con la palabra aquella,
en el perfil de la amorosa nota,
colgó una lágrima. Sé que aún borbota
la sangre de la nota en una estrella.
El prodigioso amor que todo sella
acalló en el silencio las palabras,
que tu destino en sí mismo labra
para lanzarte tras mi senda huella.
Lo intuyo amor. Es lumbre el alto cielo
que desvela los soles ya nacidos,
porque tu luz no tiene paralelo...
Y me lleno contigo en estas horas
pletóricas de sueños florecidos,
como sino quedaran más auroras.
Dylia@©Marita

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