Perfila la alborada como rosa
colocada sobre lecho de alabastro,
temblor del haz de luz que en su rastro,
va cavando de la bruma su fosa.

Sabiendo ya del misterio, rebosa
el sol el sentir de mi camastro,
cuando le pone plenitud de astro,
a la pereza que permea en cada cosa.

Se difunde la niebla en la alta peña
donde el rocío se dispersa y sueña
delirios melancólicos de nieve.

y abajo el reflejo de la faz desnuda,
del bosque en esplendor se escuda,
cuando es de noche y en sus predios llueve.


Dylia©Marita
4-6-05

 

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