
Yo te pienso tan mío, ya no eres algo aparte,
eres uno en mí, bajo mi piel gravitas;
se acabaron la espera, pensarte o añorarte,
tú, mi hombre querido, en mi adentro habitas.
Tu voz resuena en ecos y dulcemente llega,
acaricia el sentido que atento ha de escuchar,
cuando dices te amo en ésa nuestra entrega,
para juntos perdernos, sin tener que luchar.
Tu en mí permaneces, desde el tiempo infinito,
descansas a mi lado...en frescas madrugadas.
Acaricias mi cuerpo, recorres laberintos;
con las alas del alba, en mis dulces mañanas.
Dylia©Marita